lunes, 13 de febrero de 2012

A solas contigo

Y no sé si hice bien y no sé si hice mal. Sé que tu boca estaba a centímetros de la mía y que no supe si atreverme a darte un beso para comprobar que era lo que sentía por ti. Estábamos solos, solo tú y yo. Con una canción llamada "Volver a sentir" de fondo. Tu voz tarareaba la letra a la perfección y yo dejaba que me conquistes con susurros. Oírte cantar era un sueño, siempre estás tan serio que me suelo preguntar si eres humano.
Me acerqué a ti con intención de besarte. Sin embargo, empezamos a jugar. Te incitaba, ponía mi boca sobre tu cuello, mis manos alrededor tu cuerpo pero no dejaba que me besaras cuando rozaban nuestras narices. Es un error, me decía. Siempre pensé que cuando te tuviera así no me controlaría así que me sorprendió con qué manera me controlé y la sutileza que tenía al controlarte.
Tus ojos color avellana me enloquecían y poco a poco fui cediendo. No quería hacerlo, estaba todo a la perfección. Te levantaste de la silla cogiéndome de la cintura y fuimos a dar a la puerta donde cerraste la puerta porque tu familia estaba en el piso de de arriba. Seguía escapando de tus labios aunque tus manos casa vez tiraban más de mí.
Tres toques en la puerta me separan de ti. Dijiste con la voz entrecortada que estás ocupado, pero tu madre insistió. Vi la hora en mi móvil, eran las 7 y tenía permiso hasta las 6. Te obligué a que me acompañaras a mi casa porque estaba un poco perdida. No te negaste. La caminata se volvió incómoda pero ambos evitamos el tema de lo que pasó en la habitación.
Y mi día terminó con los dos en el portal y dos besos en las mejillas. Los únicos besos que jamás me gustarían darte cuando estemos juntos.

lunes, 6 de febrero de 2012

Orgullosa



Por muy débil que sea o esté, jamás dejaré que tus ojos vean cómo lloran los míos. A esta altura de la vida, todo el mundo lo ha hecho pero tú no eres ellos y no lo serás mientras me importes como lo haces. Tampoco dejare que me veas triste ni enfadada ni te dejaré ver lo que me importa y qué me disgusta. Porque ante tus ojos soy fuerte, no tengo miedo de nada y soy buena en todo lo que hago.
La palabra “orgullosa” es la que me describe a la perfección, porque por orgullo, nunca sabrás lo mucho que te quiero.

domingo, 5 de febrero de 2012

Dos eternidades


Aunque los detalles fueron tan pequeños, son cosas tan grandes para olvidar en una eternidad que se queda corta para nosotros.

sábado, 4 de febrero de 2012

Un querer... diferente


Dices que te gusta ella, lo que no sabes es que eso yo ya lo sabía desde antes. Pero me sorprende que cuando su nombre sale de tus labios no me duele, creo que incluso me gusta que lo pronuncies. Me encanta oírte hablar de ella sobre todo cuando te brillan los ojos y sonríes sin querer. El otro día en clases, cuando me lo dijiste, no sentí nada. Puede que me haya dado cuenta de que no te quería como pensaba en un momento dado. Es verdad que te quiero, pero ahora sé que es como amigo y que los arranques de celos que me dan son celos de amiga como me dijo hace algún tiempo un bloggero.

PD: He empezado con parte del tratamiento de la anemia y voy mucho mejor ^^ Me encuentro con muchas ganas de escribir y espero poderlo hacer por lo menos una vez a la semana :D

viernes, 20 de enero de 2012

Ausencia

Bueno, os quiero decir que me ausentaré por un largo tiempo. No sé muy bien por cuánto pero lo haré. Hay una explicación y es que dado mi elevada anemia no tengo ganas ni fuerzas de escribir en este blog de lo que me pasa ni lo que pienso ni siento, es verdaderamente difícil encontrarme en esta situación. Pero por ahora esto es lo que hay. Los próximos días descansaré o quizás suba algún capítulo de mi otro blog (porque ya los tengo escritos muchos de ellos). Enfin, espero estar pronto mejor y poner extresarme como antaño :)
1beso. Ah, antes de irme dejaré un pequeño párrafo que escribí hace ya más 5 días. Espero que os guste.

¿Qué si me importan que digan los demás de mi?
Sí, aunque a veces diga lo contrario. 
Se que no debería importante, al fin y al cabo solo es una opinión tonta que tienen los demás de ti, ¿no?
 Lo primordial es que te guste a ti y ya.

viernes, 13 de enero de 2012

No es un juego

Caminas por la cantina con bocadillo en mano junto con tu pandilla, sonríes, sé que eres feliz. Lo demuestras. Quieres que todos lo sepan. Quieres que todos te miren y vean lo bien que te va después de nuestra ruptura. Lo estás consiguiendo. Sales, vas al muro donde siempre os reunís y bromeas con que la encargada le ha dado la pizza más pequeña a uno de los del grupo porque según tú, se ha enamorado de él. Seguís bromeando con cosas tontas a las que jamás les encontraría gracia, ves por el rabillo del ojo que estoy bajando y te giras con disimulo hacia mí… 
Bajo las escaleras deslizando mi mano por la barandilla, y con una sonrisa en la cara afronto los susurros de aquellos que un día creyeron que lo nuestro duraría más. Dirijo mis pasos hacía el muro pero no porque tú estés ahí sino porque es donde se reúnen mis amigos. José, el único chico de mi grupo, te mira aunque a ti eso parece no importarte. En el último escalón abro los brazos, sigo andando hasta que llego a él. Como siempre yo soy la que abraza y él, el que se deja hacer sin mediar otra palabra que no sea un “hola”. Le digo que quiero un abrazo de verdad, sé que me oyes, pero se escusa con que tiene frío. Con más razón, digo yo con tono infantil y extiendo mis manos. Apoyado en el muro me extiende una de las suyas, suavemente la tomo y él hala de mí. Ahora soy yo la que se deja hacer, soy yo la que se queda estática con la mente en blanco… Noto que ha metido sus manos bajo la chaqueta a la vez que yo cruzaba mis dedos en su nuca, siento su respiración en mi cuello y suspiro. No me separo y él, por primera vez, tampoco lo hace. Me siento protegida, agusto. 
Al abrir los ojos, me encuentro con tu mirada, penetrante como siempre. Has arqueado las cejas, esbozas media sonrisa, haces ademán de decir algo pero con desaire me das la espalda enseguida. Decido separme de José y a mi vuelva un “Ohhh” por parte de mis amigos hace que todo el instituto nos quede mirando. 
-Esto no deja de ser un juego para ambos –Dices dirigiéndote hacia mí.