Hoy. Otro abrazo. Otro beso. Otro día con él. Y ese estúpido miedo a que se vaya de mi vida. Esa maldita sensación que me quita el sueño en las noches. Cada noche más. Y más. Y más. Todos los minutos con él son horas, días, meses, años. Le he visto hoy con ojos diferentes, ¿Si tengo miedo que me deje por otra? ¿Es que me valoro demasiado poco? ¿Creo que no soy suficiente para él?
Como he dicho, hoy le he mirado diferente. Entre sus brazos, me he puesto a pensar cada uno de los momentos que había pasado con él. ¿Hay que estar en al borde del abismo para apreciar las cosas? De repente, me parece que el hecho de perderle me hace querer morir. No sé si quiero sentir algo por alguien más. Él es suficiente.
Me empezaron a escocer los ojos. De alguna manera, no era eso normal en mí. Sentía que caía y me escurría entre sus brazos, que me faltaba el aire. Rompí a llorar sin razón aparente. Me sentía estúpida, tonta. Eso no era normal en mí.
En días como hoy, siempre me pongo a pensar en estupideces como esta. Escribo sin sentir, con lágrimas en los ojos, esperando que alguien me explique por qué me siento así. Vacía. Supongo que las lágrimas no son más que una señal de que siento cosas. Hoy me escondo en cualquier rincón de mi casa. ¿Querré esconder también lo que estoy sintiendo? Maldita sensación que me hace pensar que por fin he encontrado a ESA persona.